La provincia de Jujuy, en la zona Norte de la República Argentina, limita al este y al sur con Salta, al norte con Bolivia y al oeste nuevamente con este país y con Chile. Situada dentro del sistema andino, su suelo es montañoso, cortado por quebradas, abras, ríos y valles, y con llanuras que ocupan aproximadamente la tercera parte de su superficie, algunas secas y áridas, como la Puna jujeña, a 3000 metros de altura sobre el nivel del mar, y otras cubiertas por bosques y cultivos. Su altura máxima es el nevado del Chañi, de 5893 metros de altura.
Jujuy es un destino visitado cada año por miles de turistas, que llegan atraidos por sus pintorescos paisajes y su rica historia, traducida en museos, capillas y pueblos que han sido declarados Monumento Histórico Nacional, y construcciones que datan de la época colonial. En San Salvador de Jujuy, la ciudad capital, se hallan iglesias, museos, mercados y edificios de los tiempos de la colonia; el corredor de la quebrada de Humahuaca deslumbra a sus visitantes con sus festividades tradicionales, con antiguas ruinas indígenas y con la belleza de sus paisajes, como los de la localidad homónima, el Cerro de los Siete Colores, en Purmamarca, o con las ruinas arquelógicas del famoso Pucará de Tilcara. También merecen una visita los poblados de Tumbaya, Huacalera, Uquía, Yacoraite, Yavi, Yala (con lagunas excelentes para la pesca deportiva), Termas de Reyes, La Quiaca y Santa Catalina, en el extremo norte de la provincia. Otras excursiones interesantes se pueden hacer a Abra Pampa, Rinconada (donde existió un yacimiento de oro), Cochinoca, al Monumento Natural y Reserva de la Biósfera de Laguna de Pozuelos y al Parque Nacional Calilegua, en la frontera con Salta.
El clima jujeño es de tipo árido en la zona de la Puna y tropical serrano en la región de la provincia ocupada por las sierras subandinas, valles y quebradas.
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